Flores en mi cuello

Cada vez que me levanto
Se perfuma mi cama
Me llega la belleza de tu alma
Y se ilumina mi mirada.

Y así, sin nada más que hacer
Sonrío y siento mis ansias colmadas
Es tan bello y pleno el sentimiento,
No necesito más nada.

Y florece mi cuerpo con tu agua
Sembrando colores en mi piel
Y cuidando con esmero
Las flores que hiciste nacer en mi cuello.

Sin cubierta

Solté en el camino mi cubierta
Que tanto me cuidaba de esta vida
Y  que como un escudo me cubría
Guardándome de lo cruel de este mundo.

Pero a mitad del camino pude ver
Que si yo me escondía de lo malo
me perdía de lo más bello también.
Y quitándome con miedo mi cubierta
Expuesta y desnuda me sentí.

Ahora lloro, me entristezco y me caigo
Pero río, amo, canto, me levanto!

Si te escondes, te proteges y te pierdes
De la esencia de tu paso por la vida
Con sus golpes y altibajos siempre viva
Encerrando en una lágrima emociones
Regalándote en un beso mil caricias.

Un solo camino

No hay vuelta atrás
La vida nos puso en este camino
En una senda de un solo sentido
A donde van nuestros deseos más temidos
Caminamos temerosos de lo que vamos a encontrar
Indecisos, asustados de equivocar nuestros pasos
No sabemos que nos trae el destino al final de este sendero
Nos miramos asustados, nos tomamos de la mano
Superando la tristeza que dejó una despedida en el inicio
Respirando lentamente, sin creer lo que sentimos
Y abrazando nuevamente el calor de un beso en nuestro corazón
Se va despertando la esperanza en la luz que alumbra el paso
Descubriendo la sonrisa que despunta en nuestros labios
Caminando los dos juntos en la misma dirección.

Tu luz

No esperaba deslumbrarme
Con la luz de tu mirada
Sorprendiste sin recato
A mi corazón incauto

Fué un destello alucinante
Que alumbró todo mi cielo
Descubriendo la belleza
Y la magia de mis sueños.

Todo sucedió de pronto
Ya no puedo regresar
Y quiero continuar mi rumbo
En la luz de tu mirar.

Preludio

Llegó levemente, casi sin sentirse
Sutil, suavemente, débil, transparente.
Sin avisos previos, casi sin dolor
Más se hizo presente en la habitación.

Se hizo evidente que nuestros caminos
Se separarían más tarde o temprano
No quedaba nada, tan solo mirarnos
Y aceptar silentes el triste preludio
De un posible adiós.

Tu canción

Caminando entre palabras
Descubrí tu canción
Se escondía con temor
De la vida y el amor.

Me entregaron con dulzura
Lo que guardas en el corazón
Y me di cuenta que te quería
Tú eras todo lo que busco yo.

Fué tan bella su melodía
Tan perfecta tu creación
Que ahora canto junto a ti
A la sombra de un farol.

Amanece

Amanece lentamente,
no me lo quiero perder
En mi ventana me alcanzan
Sus reflejos en mi piel
Suavemente me regalan
su más tierna calidez

Amanece y quisiera
algún día volverte a ver
Y le entrego mis deseos
a este bello amanecer.
Pues quién sabe si en su alcance
hasta ti puedan llegar
Mis anhelos apremiantes
De volverte a abrazar.

Amanece, nada importa
Sé que tú en mi vas a estar
Hoy nos queda este comienzo
Que mañana volverá.

Quizás

Quizás nos volvamos a encontrar un día
En esta vida o en otra por venir
Y el camino que acercará nuestros pasos
Testigo mudo será de nuestro hallazgo.

Quizás tú puedas retener mi llanto
Te advierto que tarea fácil no será
Y yo te abrazaré a sal y canto
Por estas ganas grandes de querer.

Quizás no nos miremos y sigamos
Ausentes de la vida y el deseo
Y olvidemos nuestros sueños con agrado
Para evitarnos las heridas y el dolor.

Pero de todo prefiero nuestro encuentro
Conectarnos respirando nuestro olor
Perdernos en un beso que nos funda
Y hacernos uno disfrutando nuestro amor.

Allí

Allí en tierra árida, donde no había vida
En donde moría la más tierna flor
Un humilde hombre con andar cansado
Sembró con cuidado y sus manos rotas
Semillas que extrajo de su corazón.

La tierra era fría, el aire muy seco
La nieve caía cubriéndolo todo
Y aquel pobre hombre con su firme empeño
Cuidaba la tierra con leal amor

Siempre estuvo al lado de su bella creación
Las noches pasaba solo a la intemperie
Y la protegía con todo ilusión.

Dicen que encontraron su cuerpo helado
Con una sonrisa de serenidad
Y cuando movieron su cuerpo pesado
Surgió entre destellos la más bella flor.

Marea

Cubre mis pies acariciando mi piel
Esa marea de agua y de miel
Que me rodea los sentimientos
Y me marea en su vaivén
Suave caricia que me desborda
Y me transporta hasta el Edén.

Me vuelve loca tu sencillez.
Siempre me buscas cuando amanece
Y me regalas un beso tierno
Que cae sereno sobre mis labios
Abro mis ojos volviendo en mí
Y no te encuentro cerca de mí.

Sigo jugando con la marea
Que me acaricia y me embelesa
Hasta que un sueño acuda a mí.