Un solo camino

No hay vuelta atrás
La vida nos puso en este camino
En una senda de un solo sentido
A donde van nuestros deseos más temidos
Caminamos temerosos de lo que vamos a encontrar
Indecisos, asustados de equivocar nuestros pasos
No sabemos que nos trae el destino al final de este sendero
Nos miramos asustados, nos tomamos de la mano
Superando la tristeza que dejó una despedida en el inicio
Respirando lentamente, sin creer lo que sentimos
Y abrazando nuevamente el calor de un beso en nuestro corazón
Se va despertando la esperanza en la luz que alumbra el paso
Descubriendo la sonrisa que despunta en nuestros labios
Caminando los dos juntos en la misma dirección.

Tu luz

No esperaba deslumbrarme
Con la luz de tu mirada
Sorprendiste sin recato
A mi corazón incauto

Fué un destello alucinante
Que alumbró todo mi cielo
Descubriendo la belleza
Y la magia de mis sueños.

Todo sucedió de pronto
Ya no puedo regresar
Y quiero continuar mi rumbo
En la luz de tu mirar.

Preludio

Llegó levemente, casi sin sentirse
Sutil, suavemente, débil, transparente.
Sin avisos previos, casi sin dolor
Más se hizo presente en la habitación.

Se hizo evidente que nuestros caminos
Se separarían más tarde o temprano
No quedaba nada, tan solo mirarnos
Y aceptar silentes el triste preludio
De un posible adiós.

Tu canción

Caminando entre palabras
Descubrí tu canción
Se escondía con temor
De la vida y el amor.

Me entregaron con dulzura
Lo que guardas en el corazón
Y me di cuenta que te quería
Tú eras todo lo que busco yo.

Fué tan bella su melodía
Tan perfecta tu creación
Que ahora canto junto a ti
A la sombra de un farol.

Amanece

Amanece lentamente,
no me lo quiero perder
En mi ventana me alcanzan
Sus reflejos en mi piel
Suavemente me regalan
su más tierna calidez

Amanece y quisiera
algún día volverte a ver
Y le entrego mis deseos
a este bello amanecer.
Pues quién sabe si en su alcance
hasta ti puedan llegar
Mis anhelos apremiantes
De volverte a abrazar.

Amanece, nada importa
Sé que tú en mi vas a estar
Hoy nos queda este comienzo
Que mañana volverá.

Quizás

Quizás nos volvamos a encontrar un día
En esta vida o en otra por venir
Y el camino que acercará nuestros pasos
Testigo mudo será de nuestro hallazgo.

Quizás tú puedas retener mi llanto
Te advierto que tarea fácil no será
Y yo te abrazaré a sal y canto
Por estas ganas grandes de querer.

Quizás no nos miremos y sigamos
Ausentes de la vida y el deseo
Y olvidemos nuestros sueños con agrado
Para evitarnos las heridas y el dolor.

Pero de todo prefiero nuestro encuentro
Conectarnos respirando nuestro olor
Perdernos en un beso que nos funda
Y hacernos uno disfrutando nuestro amor.

Allí

Allí en tierra árida, donde no había vida
En donde moría la más tierna flor
Un humilde hombre con andar cansado
Sembró con cuidado y sus manos rotas
Semillas que extrajo de su corazón.

La tierra era fría, el aire muy seco
La nieve caía cubriéndolo todo
Y aquel pobre hombre con su firme empeño
Cuidaba la tierra con leal amor

Siempre estuvo al lado de su bella creación
Las noches pasaba solo a la intemperie
Y la protegía con todo ilusión.

Dicen que encontraron su cuerpo helado
Con una sonrisa de serenidad
Y cuando movieron su cuerpo pesado
Surgió entre destellos la más bella flor.

Marea

Cubre mis pies acariciando mi piel
Esa marea de agua y de miel
Que me rodea los sentimientos
Y me marea en su vaivén
Suave caricia que me desborda
Y me transporta hasta el Edén.

Me vuelve loca tu sencillez.
Siempre me buscas cuando amanece
Y me regalas un beso tierno
Que cae sereno sobre mis labios
Abro mis ojos volviendo en mí
Y no te encuentro cerca de mí.

Sigo jugando con la marea
Que me acaricia y me embelesa
Hasta que un sueño acuda a mí.

Triste

Triste es tu mirada, y también lo es tu canción
Guardas esa nostalgia de algo bello que terminó.

Miras lejos con los ojos llenos de amor
A un recuerdo que acurrucas en tu corazón.

No te empeñes en llorar solo(a) en un rincón
Mira lejos y descansa sin pensar en lo que se quedó.

En el tiempo que te cura luego de un fuerte dolor,
Pon de nuevo tu esperanza y tu ilusión.

Hijo mío

Mi hijo y yo hace 4 años

Tenue, azul celeste, llegó hasta mí
La leve sospecha de que ya estabas en mí
Despertando sensaciones que jamás sentí
El temor y la alegría danzaban dentro de mí.

Acariciaba tu esencia y la idea de tu presencia
Hasta que un día especial llegaste a inundar mi vida
De llantos, risas, dulzura, ternura y valor innato

Nunca más me sentí sola ni perdida en este mundo
Tu vida se hizo la guía por la que encausé la mía

Solo sé que he descubierto cuanto amor puedo sentir
Era un mundo diferente y desconocido para mí.

Por tu llanto yo redoblo mis alertas y te colmo de ilusiones que te hagan sonreír
Si es dolor pongo mi pecho bien abierto y sin cubierta para sufrir junto a ti.

No hay dolor que no te alivie
No hay cansancio que detenga lo que pueda hacer por ti.

No sabía que darías esa fuerza tan inmensa cuando llegastes a mí.
Eres la vida más bella y preciada para mí

Por eso yo te agradezco, por hacerme sonreír, por sacar lo mejor de mí, por darle ese sentido trascendental y especial a mi paso por aquí.

Hijo mío, nunca temas, yo te amo más allá de lo que alguien pudo amar
Y trataré de dejarte el día que yo te falte las armas para llegar a ser un hombre feliz.

Soy muy feliz de tenerte y puedo decir al fin
Que no hay nada más importante que poder verte sonreír.