Amor lejano

Cómo puedo decirte lo que siento
Si tú estás tan lejano e inalcanzable
Cómo puedo decirle al corazón
Que se calme y entre en razón.

Cómo puedo suspirar cuando te pienso
Si no tengo tus labios junto a mí
Te deseo, te sueño y te anhelo
Cual primavera que se espera en el jardín.

Y ahora dime, qué hago yo con todo esto
Que no sea sentarme y soñar
Que te tengo en mis brazos, delirante,
Esperando que un día pueda pasar.

De tu mirada a la mía

Sentir en cada amanecer tu luz
Es como renacer a un nuevo día
Tu mirada es la fuente de mi vida
Me colma de alegrías infinitas

En cada haz de luz que de tus ojos salen
Se forma un camino lleno de colores
En donde las canciones pululan por doquier
Y una fresca lluvia acaricia mi piel

Quiero estar por siempre contenida en tus ojos
Que sea tu mirada mi cobija y hogar
No existe un camino que no cruce contigo
De tu mirada a la mía, quiero siempre estar.

La triste espera

El miedo esperaba escondido
Agazapado detrás de las mentiras
Que daban vueltas por el aire enviciado
Intentando ocultar la despedida

Y así, dar paso al ciclo caótico
De un desventurado inicio del final
Que recorría misterioso y pululante
La fría habitación donde sonrieron antes

Nada era seguro en ese encuentro
Se percibia el desconcierto derramado
No había risas, ni ilusiones, ni miradas
Solo se oia el silencio de la nada

El desconsuelo de todo lo perdido
Los sueños grises, los tristes planes rotos
Y una maleta repleta de nostalgia
Estaba lista para abandonar la estancia

Otoño

Caen las hojas del otoño que se asoma
A través de las persianas de mi mente
Silencioso, melancólico, tranquilo
Aparece y sonríe alegremente

No me quiero ilusionar con su llegada
Ya pasaron muchos otros por aquí
Al final dejan sus hojas marchitadas
Y se alejan olvidándose de mí

Es por eso que ya no pierdo la calma
Lo recibo y me siento a su lado
Me decido a disfrutar su compañía
Y tomamos un café de bienvenida

Canto ausente

Cuando las sombras caen inevitables
La melancolía se alberga en los rincones
La lluvia me llena de tristeza
Las lámparas parpadean con desgano

El gris lo cubre todo en cada plano
De lo presente, de lo visto y de lo ausente
Las flores cierran sus pétalos mustios
El Alma se estremece levemente

No queda un minisegundo en el tiempo
Que no me apremien las ganas de tenerte
Pero de pronto todo vuelve a su espacio
Y tú estás muy lejos… y yo te canto

La luz, de tí

En las sombras te acercas lentamente
Abrazando mi cuerpo demorado
Respirando mi perfume aletargado
Esperando el momento de amarnos

Me sostienes la mirada desafiante
Esperando que permita entrar tus ganas
Yo te acepto pues también muero de ansias
De perderme en la marea de tu fuego

Y así comienza a salir tu luz ardiente
Que consume vorazmente lo que enciende
Es tu luz, la llama que alumbra mi vida
Eres tú, el fuego que me apacigua

Te espero

Hace siglos te estoy esperando
Alma vieja de estrellas y llanto
Mientras alzo mi voz a lo lejos
Para ver si tú escuchas mi canto

Ven a mí eterno ser amado
Necesito que escuches mi llamado
Te espero con el corazón atado
Ven y adornemos el pecado.

Para qué.

Para que me buscaste y te empeñaste
en sembrar mariposas en mi pecho
Si de nada sirvieron tus desvelos
Y dejaste nublado nuestro cielo.

Dime tú cómo ordeno este reguero
El desorden que dejaste aquí dentro
Para qué regaste flores en mi pelo
Si ahora muero de nostalgia y de deseo.

La rosa


Se ha perdido una rosa,
nadie cuida de ella,
se quedó abandonada
sin cuidados ni abrigo.

Aún no entiende que pasa
mientras tanto ella sueña
que regresa su amado
con total devoción.

Pero no llega nadie,
está solo el camino
Languidece la rosa
esperando al amor.

Remembranza

Se sentaba al borde del arroyo
Buscando escribir sus emociones
Respiraba suavemente y en su aliento
Se sentía el perfume de las flores.

Nunca supe que escribió en aquel cuaderno
O que rumbo tomó su leve vuelo
Pero aún me parece que la veo
Agachada en la sombra sonriendo.